¿En qué casos no debe pagar IVA por sus servicios en la nube?

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La más reciente reforma tributaria excluyó del IVA a los servicio de cómputo en la nube, como una forma de alentar a sus proveedores y beneficiar a sus usuarios. Ahora bien, no todos los productos que utilizan internet para funcionar se consideran legalmente como ‘cloud’.

Según Isabel Cristina Yepes, evangelista de Telefónica Colombia y conferencista de Expo DataNet, comenta que para ser considerado en la nube, para ser exento de IVA, el servicio debe cumplir cinco características obligatorias, así como acogerse a “uno de tres modelos de servicio definidos y uno de cuatro modelos de implementación establecidos”.

Así pues, antes de exigir ser eximido de este tributo, revise si el servicio que paga cumple estas cinco características primordiales:

  1. Autoservicio por demanda. El consumidor debe estar en capacidad de proveer y cambiar unilateralmente capacidades de computación sin necesidad de interacción humana, con cada proveedor de servicios. Esto incluye modificar el tiempo de servidor y almacenamiento en red, por ejemplo.
  2. Acceso amplio a la red. Los servicios proporcionados deben ser accesibles a través de mecanismos estándares y desde plataformas heterogéneas (como computadores, teléfonos móviles y tabletas).
  3. Asignación común de recursos. Los recursos son puestos a disposición de los consumidores mediante un modelo de multipropiedad, en el cual se asignan dispositivos físicos o lógicos, para atender la demanda de esos usuarios.
  4. Rápida elasticidad. Las capacidades en los recursos proporcionados a los usuarios deben poder crecer o decrecer bajo demanda de estos, con celeridad, incluso durante procesos automáticos.
  5. Servicio medible. Los sistemas Cloud deben controlar y optimizar sus recursos mediante capacidades para medir su rendimiento. Además, dicho control debe permitir realizar reportes de manera transparente tanto al proveedor del servicio como al consumidor mismo.

Yepes aclara que, cuando el modelo de comercialización es ‘empaquetado’ e incluye tanto servicios gravados como excluidos, el proveedor debe desagregarlos y hacer los cobros que correspondan al momento de facturar. Lo gravado con su correspondiente impuesto, y lo excluido sin él.

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