Sharenting: el riesgo de exponer a sus hijos en redes sociales

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Por: José Carlos García R.

Foto de: eldefinido.cl

En días pasados me topé con una interesante nota que hablaba de la demanda que le ganó un menor de edad a su madre, en Roma, agobiado de que se la pasara publicando fotos de él en redes sociales.

¿Se han puesto a pensar qué pensaría su hija o hijo adulto de la cantidad de fotos que usted publica de ellos?¿Qué opinaría su hijo adulto sobre tantas imágenes y videos de situaciones privadas, algunas hasta riesgosas que usted, en nombre de él o ella, vive publicando?

Y no es paranoia. Hay casos documentados de cómo con información que los mismos familiares publican en redes sociales, los delincuentes y acosadores identifican víctimas para sextorsión y grooming (adultos que se hacen pasar por niños para engañar y extorsionar).

Algunos han denominado a este fenómeno como el ‘sharenting’, de padres que desde bebés publican contenidos multimedia y datos de sus hijos en redes, sin reparar que ya les han creado una identidad digital, sin su consentimiento.

Dentro de 10 años, cuando alguien busque el nombre de su hijo o hija en internet, encontrará una cantidad de información, videos e imágenes que seguramente ellos no querrán que otros vean, por ser privadas e íntimas.

Por tanto, luego de navegar e investigar, traigo a ustedes este listado de recomendaciones, hechas por expertos, sobre el tipo de fotos de sus hijos que preferiblemente nunca se deberían postear en redes sociales:

1. Con otros niños que no sean suyos. Básico y fundamental: nunca ponga fotos de sus hijos con sus amiguitos o compañeritos del colegio a menos que tenga permiso expreso de sus padres. Además de poner en riesgo la identidad de niños ajenos, perfectamente se puede meter en un lío legal monumental. ¡Esto incluye a la familia! Aclarar muy bien a primos, tíos, abuelos etc., las reglas sobre publicar imágenes de los niños en redes sociales.

2. Nada de identidad. Use apodos o cualquier otro método para referirse a su ‘princesa’, ‘héroe’, ‘tigre’, ‘hermosa’, como sea, ojalá nunca usando su nombre real. Jamás publique fotos que permitan saber su nombre completo (uniformes, documentos, etc.).

3. Tampoco ubicación. Nunca postee fotos que permitan saber dónde estudia, dónde viven con exactitud o cuáles lugares frecuenta. Es tal vez el principal riesgo que debemos evitar. Imagine que usted postea los personajes, juegos, caricaturas, etc., que mas le gustan a su hijo o hija. Un criminal con esa info, y sabiendo dónde ubicarle, puede entablar de inmediato una conversación con información que le sonará familiar y ‘confiable’ al niño.

4. Rasgos físicos. Yo tengo contactos en redes que han publicado fotos de sus hijos en vestido de baño, ropa interior e incluso desnudos en la ducha… En serio, no hace falta ser muy inteligente para entender que es el peor error que se puede cometer contra alguien que dice uno amar.

5. Privacidad. Pataletas, bailes curiosos, conversaciones ‘divertidas’, caídas, golpes, chistes y una cantidad extensa cantidad de etcéteras, de esas situaciones privadas de los niños, que por alguna extraña razón algunos padres deciden compartir públicamente en redes, son otro tipo de contenidos que no deberían subirse. Su hijo no le pertenece. Su derecho a la privacidad y al anonimato, tampoco. ¿No le parece respetuoso, y muy pedagógico además, pedir permiso o al menos discutir con el niño si desea que ciertas imágenes se publiquen o no en internet?

6. Ejemplo. Finalmente, nuestra misión como padres es enseñar con el ejemplo. Yo no soy el caso ideal para decir esto, pues soy usuario intensivo de redes sociales y publico de todo. Pero en el caso puntual, es importante separar lo privado de la vitrina de las redes. Está bien publicar la comida, los sitios que conocemos, el atardecer o un dispositivo que tenemos, pero no así postear situaciones íntimas, privadas, la dirección de la casa, nuestro cuerpo, etc.

 

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