Viene una tormenta solar: ¿qué pasará con las TIC en la Tierra?

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UFO Spain

En una entrevista radial, el reconocido físico Michio Kaku ha dado una miedosa sentencia: este año es posible que tengamos una mega tormenta solar que “desatará el infierno en la Tierra”. Pero, ¿qué va a pasar?

Empecemos. Cada 100 a 200 años ocurre una denominada tormenta o llamarada solar, un fenómeno que comienza con una fuerte explosión en el Sol, la cual libera fuertes cantidades de radiación, rayos X y luz ultravioleta que impactan contra los campos electromagnéticos del planeta generando una suerte de ‘corto circuito’ mundial, ante la elevada energía solar concentrada del evento.

En 1859 fue la última, denominada la Tormenta Carrington, en honor al astrónomo que la alertó y estudió. Por datos de la época, se dice que las auroras boreales se pudieron ver en Cuba y Honolulú, mientras que las australes fueron visibles desde Santiago de Chile; cuentan que la luz fue tan intensa que iluminó en horas de la noche a todo el planeta. Pero lejos de ser un ‘lindo momento’, en realidad la ionización de la atmósfera y la radiación ocasionaron una fuerte alteración geomagnética suficiente para dañar las comunicaciones telegráficas de la época y de dañar centrales y redes eléctricas, entre otras infraestructuras.

Lo malo es que este fenómeno es esperado en este año. Ya el propio sistema de defensa espacial de Estados Unidos lo ha dicho, e incluso el Foro Económico Mundial también lo prevé dentro de l

¿Qué pasaría hoy en día?

En caso de darse una tormenta solar de grandes proporciones, como la que se vaticina, las consecuencias serían muy graves:

  1. Un gran apagón. Que además duraría varios meses, en el mejor de los casos. Las partículas solares destruirían millones de transformadores en todo el mundo, generando un gran colapso por lo que costaría, en dinero y tiempo, reemplazar y recuperar los equipos dañados.
  2. Sin comunicaciones. Le diremos adiós a nuestra red satelital que, literal, quedaría ‘frita’ ante la subida de radiaciones, lo que nos dejaría sin GPS y demás servicios de telecomunicaciones, incluido Internet. Y si cambiar transformadores eléctricos nos tomará tiempo, no quiero pensar lo que significa recuperar la red satelital del planeta entero. Incluso las viejas comunicaciones radioeléctricas, como las radiales, quedarían afectadas. ¿Celular? Ni lo sueñe, por varios meses no podrá usarlo.
  3. Caos mundial. Este planeta sin energía ni comunicaciones viviría lo más cercano a un infierno. El comercio, la salud, la geopolítica, la economía, en fin, colapsarían. Los sistemas necesarios para operar los aeropuertos también quedarían muy afectados.

¿Se puede hacer algo?

No mucho. Expertos de la NASA han dicho que lo mejor es optimizar los sistemas de monitoreo de la actividad solar, para entender mejor no solamente los ciclos de las tormentas (así como acá en la Tierra que tenemos bien medidas las causas y las temporadas de huracanes y tifones), sino anticiparnos a cuando estas ocurren.

Detectar a tiempo una explosión y posterior llamarada solar nos daría un rango de acción de unas 20 horas para reaccionar mientras nos impacta. Por ejemplo, desactivando los sistemas de generación y redes de energía eléctrica, acción que nos dejaría unas horas sin luz, pero posiblemente evitaría que se dañara la infraestructura. Afortunadamente, esas llamaradas solares tienen un rango de duración relativamente corto, de unas dos horas aproximadamente, calculan los expertos.

¿Se imagina el mundo sin electricidad, sin comunicaciones y sin Internet?

 

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